¿Cuál es la velocidad máxima adecuada de mi coche?
¿Cuál es la velocidad máxima adecuada de mi coche?
30 Nov

Hoy podemos conseguir en el mercado de turismos algunos motores con una potencia que permite circular a velocidades máximas de 240 kilómetros por hora. En los últimos años, ha habido una eclosión en la potencia de los motores, cada vez al alcance de un segmento más amplio de la población.

Más allá de las cuestiones legales en nuestro país, que prohíben terminantemente alcanzar estas velocidades a no ser que circulemos por un circuito de carreras, vamos a hacer un análisis de cuál sería el mejor equilibrio entre velocidad máxima y potencia.

Una de las razones que se aducen para que los vehículos cuenten con varias marchas y, por lo tanto, con una potencia máxima elevada, es que, al conducir con marchas largas, se logra una conducción más eficiente habida cuenta que el vehículo va a menos revoluciones por minuto. Si bien esto es cierto, también lo es que circular con marchas excesivamente largas puede ser peligroso en contextos de hielo o lluvia y, en cualquier caso, cuando hay problemas de adherencia en el asfalto. Así que esta cuestión, sin dejar de ser importante, no es definitiva.

En segundo lugar, y vinculado a ese hecho, es importante plantearse qué velocidad habitual vamos a tener. Si utilizamos un coche únicamente para circular en entornos urbanos y, como mucho, en autopistas de circunvalación, es suficiente con un vehículo que alcance los 100 kilómetros por hora sin exceder las 3000 revoluciones por minuto que, normalmente, es el punto crítico en el cual el motor empieza a sufrir; en cualquier caso, el par máximo varía en cada vehículo y motor, así que tú vas a tener que ver cuál es el de tu motor para adaptar la conducción a estas circunstancias. En cualquier caso, y en el caso de circular habitualmente por autopistas interurbanas y, dado que la velocidad máxima es de 120 kilómetros por hora, se podrá plantear la posibilidad de comprar un motor de mejores prestaciones.

Por regla general, los motores diésel y gasolina de similar potencia (número igual de caballos) ofrecen una velocidad máxima parecida, aunque los de gasolina suelen tener una pequeña ventaja. Los motores híbridos también, habida cuenta que se basan en un motor de combustión tradicional que se complementa con otro eléctrico. Los motores eléctricos son los que más sufren a la hora de alcanzar velocidades máximas, de ahí que, con muy pocas excepciones, sean coches cuya utilización se aconseja exclusivamente en entornos urbanos y periurbanos. También es importante, dado que cada vez se tiene más en cuenta, comprobar cuál es el nivel de emisiones contaminantes, habida cuenta que, si circulamos con más revoluciones por minuto, vamos a contaminar más.

La conducción eficiente engloba una serie de acciones que no se limitan al ahorro de combustible, siendo muy importante, sino también a rentabilizar al máximo nuestro vehículo, evitando un desgaste prematuro del motor y recorriendo una distancia media que amortice lo que hemos pagado por el coche. Por esta razón, ver cuál es la velocidad máxima que ofrece el vehículo y adaptarla a nuestras necesidades y a las revoluciones por minuto que va a recorrer es una forma de conducción inteligente que, a medio plazo, nos va a cundir.

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