Identificar el estado de los neumáticos en un coche de segunda mano
Identificar el estado de los neumáticos en un coche de segunda mano
27 Sep

Los pequeños detalles a la hora de valorar un coche de segunda mano son fundamentales, tanto por seguridad como por ahorro de dinero. Un coche en buen estado puede, sin embargo, estar próximo a una serie de revisiones o cambios que cuestan dinero y que nosotros debemos conocer si somos compradores. Hay que tener en cuenta que una rueda nueva de un turismo, aunque la montemos nosotros, difícilmente bajará de los 50 euros, tanto más si tenemos que cambiar un par o las cuatro.

Cuando hablamos del estado de los neumáticos, la principal cuestión que nos viene a la mente es su vida su estado exterior y vida útil. En este sentido, hay que tener en cuenta los siguientes puntos:

Tendremos que comprobar cual es el nivel de desgaste de las ruedas. Una forma es ver cuán desgastado está el dibujo que tienen y recordar que el surco nunca puede ser inferior a 1,6 milímetros; si apenas hay, es que hay que cambiarlas. También hay que prestar atención a posibles grietas, cortes o deformaciones que pueden implicar muchos años de uso aunque se hayan recorrido pocos kilómetros.

En segundo lugar, aunque estén en buen estado, será importante saber cuál es la vida útil de las ruedas, porque varía mucho en función del tipo de vehículo y también si ha circulado predominantemente en terreno seco o húmedo o si ha estado mucho tiempo parado. En todo caso, es importante que cotejemos la fecha de fabricación del coche con la de los neumáticos, porque esto nos puede servir para detectar fraudes o para saber si se han cambiado las cuatro ruedas cuando correspondía y su kilometraje aproximado.

Por otra parte, en los últimos años se ha puesto de moda el mercado de los neumáticos usados, sobre todo para coches de segunda mano, pues la crisis ha hecho que muchas personas quieran gastar algo menos de dinero a costa de su seguridad. Hay que desaconsejar esta opción porque, aunque sí se pueden conseguir más baratos, lo cierto es que no tienen ninguna garantía (ni de estado, ni de kilometraje real) y la circulación con ellos es peligrosa, hasta el punto de que la DGT indica que en 3 de cada 4 accidentes de tráfico han tenido participación.

La mayor parte de los vendedores particulares suelen tener en cuenta estos detalles porque son muy evidentes a la vista, aunque nos podemos encontrar algún caso aislado que, de ser así, deberemos desechar inmediatamente. Recordemos que, en ocasiones, lo barato sale caro.

A nivel legal, unos neumáticos gastados o en mal estado no van a ser motivo de reclamación en la compraventa entre particulares porque no constituyen un vicio oculto, siempre y cuando no haya una contradicción evidente si ha habido un contrato legal. Al ser algo que se puede comprobar con una simple inspección ocular, no responde a la misma lógica del funcionamiento del motor o de la caja de cambios.