Daños a tener en cuenta en las tapicerías de los automóviles
Daños a tener en cuenta en las tapicerías de los automóviles
30 Jun

Un factor a tener en cuenta a la hora de comprar un coche usado es el estado, tanto interior como exterior, que puede servir para descartar la adquisición o, caso de que nos interese, para negociar el precio a la baja aunque las demás características del mismo estén bien.

Por regla general, los defectos evidentes en el exterior son los que nos hacen descartar una compra, pero también los hay de otro tipo, más relacionados con la tapicería del volante o los asientos que, aunque no tan determinantes, sí hay que tener en cuenta porque son un factor objetivo que influye en la depreciación del vehículo.

Los desperfectos más habituales en la tapicería suelen ser el desgaste natural, las manchas o las quemaduras. Vamos a describir, brevemente, la naturaleza de cada caso y las posibles soluciones.

Al cabo de los años, la tapicería de piel o cuero de los asientos y volantes de un coche usado sufren desgastes o ralladuras que le quitan parte de su atractivo, por muy bien que lo cuidemos. Esta realidad es tal que, en profesiones que hacen un uso intensivo del coche como los taxis, no es raro que los conductores utilicen una cubierta especial sobre los asientos para minimizarlo.

Aunque cada vez los conductores son más cívicos y responsables, hay manchas fortuitas que son inevitables, como las resultantes de fluidos corporales en bebés o de restos de bebida, salsas o comidas. En ese caso, se aconseja actuar sobre la mancha cuanto antes con algún producto compatible con el material del tapizado y con el tipo de mancha, pues no todas las manchas se pueden tratar de la misma manera.

Ahora bien, si hay un desperfecto problemático y de difícil remedio, ese es el de las quemaduras. Los conductores cada vez fuman menos al volante y tienden a prohibirlo a los acompañantes, pero si hemos ido en estos coches sabemos que el riesgo de que caiga un cigarro y haga una pequeña quemadura en el asiento es elevado. Además, el problema es que un coche que se presuma que ha sido de fumadores ya empieza a ser rechazado por varios potenciales compradores, por lo que se reduce su valor residual.

Es cierto que todos estos factores pueden variar en función del uso que cada persona le dé, es importante tener en cuenta todos estos factores a la hora de valorar el coche usado que vamos a adquirir. Estos puntos serán claves interesantes para conocer mejor el vehículo y su uso real, comprobando así que el precio de venta está ajustado.

Por ejemplo, es importante recordar, sin embargo, que un volante muy gastado y con muchas ralladuras nos está transmitiendo un mensaje indirecto, y es importante contrastarlo con el kilometraje que nos dice el vendedor que tiene. Aunque cada vez menos, puede ser un indicio de que tiene más kilómetros y, por lo tanto, en caso de problemas sí puede considerarse un vicio oculto y susceptible de reclamación por parte del comprador, tanto si se ha tratado de una operación entre particulares como si es con un negocio especializado en compraventa.