Nissan Qashqai vs Opel Grandland X , Los SUV del momento
Nissan Qashqai vs Opel Grandland X , Los SUV del momento
14 Jan

Durante años el Nissan Qashqai marcó el ritmo de matriculación del mercado Europeo como el SUV de tamaño medio más vendido hasta el momento. Ahora tiene un gran rival, se trata del Opel Grandland X una versión con parecidos pero a la vez con amplias diferencias.

Por ello, realizaremos la comparativa de estos dos modelos con cambio manual y tracción 4X2, las más económicas y solicitadas.

El Nissan Qashqai es un vehículo que sufrió varios cambios desde el día de su lanzamiento. El último restyling le dio una nueva cara, rejuveneciendo su exterior. Alguno de los cambios más notables que se realizaron fueron en su parrilla, haciéndola más grande y pronunciada. Sus faros, más estrecho y de tipo LED le dan un aire más “juvenil”, a lo que se añaden sus ópticas antiniebla convirtiéndolas en rectangulares a juego con un parachoques con elementos cromados.

Por otro lado, el nuevo y recién llegado Opel Grandland X cuenta con una carrocería muy parecida a la del Opel Astra aunque este tiene un capó más voluminoso con una amplia parrilla y grandes paso de ruedas, además de un techo tipo flotante que diferencia a la marca del resto.

Este modelo de Opel está creado para agradar a todo el mundo. Su inspiración en el Peugeot 3008 es evidente pero a su vez, entre ellos hay una clara diferenciación de estética en comparativa con el modelo francés.

Ambos vehículos tienen unas medidas muy similares. El Opel Grandland X es 8 centímetros más largo, 6 centímetros más ancho y 1 centímetro más alto por lo que podemos decir que este es un coche más amplio y más grande, tanto exterior como interiormente. En comparación con el Qashqai, si lo que estamos buscando es espacio, el Opel ganaría esta primera batalla.

El interior, por otro lado, está cuidado hasta el último detalle en ambos modelos. Tanto el Nissan como el Opel tienen un diseño convencional enfocado a gustar a todo el mundo. El primero cuenta con un panel de relojes analógicos y una pantalla donde podemos ver y controlar todo el sistema Nissan Connect. Destacar que, al tener teclas laterales, es muy intuitivo para poder acceder a todos los comandos de información. Por otro lado, el Opel, comparte un panel de mandos muy similar al del Qasqhai pero la pantalla en este caso es táctil, y se puede elegir entre 7 y 8”

Los asientos son envolventes en los dos modelod y muy cómodos, además de ofrecer un reglaje eléctrico y calefacción o incluso refrigeración, ayudan a tener una conducción más llevadera. Cuenta con varios espacios en las puertas y huecos para poder poner bebidas o los objetos que nos interesen a fácil acceso.

En la parte trasera tienen pocas diferencias. El Opel es un poco más amplia que en el Qasqhai lo cual es lógico teniendo en cuenta que el coche también tiene unas dimensiones mayores. En los dos modelos se viaja cómodamente en la plaza del medio aun habiendo ocupado las otras dos, teniendo suficiente espacio para no estar demasiado apretados. En el caso del Grandland X tiene un punto a su favor y es que cuenta salidas de ventilación y conexiones a USB cosa que en el Nissan habría que pagarlas aparte.

En el caso del maletero si que hay una clara diferenciación y es que el Grandland X cuenta con 514 L a contra los 430L del Qasqhai. Los dos cuentan con kit antipinchazos pero carecen de rueda de repuesto. En el caso del primero, cuenta con sistema opcional de “manos libres”.

A la hora de conducirlo, el Opel, monta un motor desarrollado por el Grupo PSA, en este caso, nuestro Opel es un Grandland X 1.2T S&S Selective 130 Euro 6.2 gasolina con una transmisión manual de 6 velocidades que tiene un tacto suave con recorridos largos aunque un poco imprecisa, en el caso de la 6 marcha hay que destacar que se adapta bastante bien en autopista. Por otro lado, la dirección es algo lenta pero si es ágil y confortable a la hora de conducirlo, siendo estable y seguro además de tener un nivel de ruido bajo y muy bien aislado.

El NISSAN Qashqai 1.2 DIG-T N-Connecta 4x2 por otra parte, cuenta con 115 CV y transmisión manual. En este caso, la suspensión es mucho más firme y la dirección más directa haciendo que el coche sea más ágil y se parezca más a un deportivo que a un SUV.